¿ Qué son las puertas cortafuegos ?

Las puertas cortafuegos son aquellas que están especialmente creadas para resistir al fuego, son muy útiles en caso de incendio ya que las personas podrán salir por allí sin ningún inconveniente. Estas puertas suelen estar hechas de diferentes materiales como pueden ser la madera, el metal y el vidrio.

Hoy en día son cada vez más las viviendas y empresas que optan por las puertas cortafuegos para estar protegidos ante los incendios. Existen diferentes tipos de modelos, las pivotantes metálicas resisten al fuego y a las altas temperaturas durante mucho tiempo. La temperatura máxima que soporta su hoja son 180 grados y su marco 360 grados. Evita que los gases pasen a través de ella impidiendo así intoxicaciones.

En ciertas ocasiones el fuego se descontrola y ni las puetas cortafuegos pueden con él, pero en estos casos esta clase de puerta retrasan la propagación del mismo. De esta manera las personas tendrán más tiempo para huir del incendio.

Las puertas cortafuego cuentan con sistema de autocierre, es decir que cuando una persona la abre, esta se cierra sola. Asegurando así su total funcionamiento y evitando que quede abierta por error. Es importante tener en cuenta que estas puertas no pueden ser cerradas con llave ya que son de emergencia y tienen que abrirse con facilidad.

La tecnología utilizada en la mayotía de estas puertas es el sellado con imán para que ésta quede totalmente cerrada sin dejar pasar ni al fuego ni al humo.

La puerta más sencilla que encontramos en el mercado está realizada con dos chapas de acero rellenas en el medio con lana de roca, ésta impide que la temperatura de una de las chapas pase a la otra y la resistencia a las altas temperaturas y al fuego es muy alta.

También existen las llamadas puertas guía, creadas con material galvanizado y son también muy resistentes.

Recuerda que ante cualquier abolladura o problema en la puerta, es importante llamar a un cerrajero profesional para que compruebe que el aislamiento que tiene es el necesario para resistir incendios. Se estima que estar puertas tienen una duración de 20 años y luego es necesario cambiarlas, más aún si son utilizadas a diario.